Estamos haciendo remodelaciones en casa y como en cualquier
otra remodelación hay que mover trikes de un lado para otro, sacar las cajas
que estaban en el último rincón del closet y empezar a escombrar. Solo son dos
habitaciones las que han sufrido cambios, y estos han sido mínimos y sin
embargo la cantidad de cosas que hemos sacado nos sorprende. ¿Dónde cabe tanta cosa? ¿Por qué tenemos todo
esto guardado si no lo usamos?
Es sorprendente la cantidad de trikes que uno va guardando,
que si el recuerdito, que si puede servir después, que este pantalón para
cuando baje de peso, que este juguete para el siguiente bebe, patrañas! Nada de
eso cumple su objetivo y simplemente se queda ahí, ocupando espacio y
acumulando polvo.
De ahí que he caído en cuenta de que en casa tenemos dos
problemas y muy serios, primero somos consumistas, nos gusta comprar, nos
dejamos llevar por ofertas y propaganda llamativa, compramos cosas sin antes
preguntarnos primero si realmente lo necesitamos o al menos si es que tenemos
espacio para ese producto.
Segundo, tenemos apego por las cosas materiales, lo cual me
da tristeza, ¿Cómo es posible que dejemos que estos trikes nos lleven a pleitos
maritales, pleitos madre-hija o simplemente pleitos con uno mismo? No entiendo,
estamos conscientes de que son cosas materiales, recuperables, y aun así hay un
sentimiento de golpe en el estómago cada vez que hacemos depuración en casa.
Cada uno con sus cosas, mi esposo sus discos y ropa, mis
hijos con sus juguetes y yo con mis libros, habiendo opciones digitales para
evitar la acumulación y yo quiero seguir teniendo mis libros, ¿para qué!? Ya los
leí, debería dejarlos para que alguien más los disfrute y sin embargo me duele
solo de pensar en sacarlos de casa.
Y de nuevo regresamos a la propaganda y publicidad, uno ve
en las películas casas tan bonitas, con tanta cosa bien ordenada, algunas con
unas bibliotecas hermosas y a uno se le antoja algo así, y ¿como no? Si ahí mismo
existe la publicidad tacita, o sea sin ánimo de vender específicamente libros
pero si mostrando un ideal de hogar que a cualquiera se le antoja. No, no, no necesitamos tanta cosa, algo
de ropa, comida suficiente, casa y educación, es lo mínimo necesario, ¿Por qué nos
aferramos a acumular cosas?
Entiendo que descendemos de una generación donde la escasez era
el punto débil, pero ya no, hemos superado esa situación, ahora tenemos mucho
de donde escoger a la hora de obtener bienes, y con tantas opciones uno siempre
esta en el dilema, y si puedo tener mas, ¿Por qué no?
"Pues porque no
se necesita", debería ser la respuesta, pero estamos con un ligero trauma,
siempre queremos prever el futuro y tener un guardado extra “en caso de”, pues esos guardados son los que nos van
llevando, de a poquito, a tener exceso de trikes en casa.
Otro punto a
considerar es el estatus, el tener X o Y cantidad de ciertos objetos te da un
estatus y uno lo quiere alcanzar, ¿Por qué o para qué? No lo sé, nuestro ego
necesita ser alimentado y estamos desesperados por no dejarlo morir, cuando las
prioridades deberían ser otras.
Cada vez veo más
casas llenas de trikes y menos hogares felices, los niños tienen tantos
juguetes (incluyendo mis hijos) que ya no es divertido ni emocionante jugar con
ellos, al contrario, es agobiante, he notado en mis críos, que nomás ver el
closet lleno mejor lo cierran y se van a jugar ellos solitos, creando historias,
inventándose personajes, la emoción de los juguetes es mas de nosotros los
adultos que de ellos.
Lo mismo pasa
con la ropa, es frustrante en las mañanas ver un closet lleno de ropa y
simplemente decir “no tengo que ponerme” y todo ¿por qué? Pues porque no hemos sacado la que
no nos queda o no nos gusta para dejar a la vista la que si usamos, esa que de pronto
queda escondida entre una blusa ochentera y un pantalón talla 2 que estoy
segura jamás usaré de nuevo.
Estoy cansada,
si, no por algún esfuerzo físico, mi mente está cansada y necesita oxígeno,
pero con tanto trike ¿pues cómo?
Necesito
aprovechar esta oportunidad, ahora que hemos movido todo de lugar y sacar al
menos la mitad de cosas que tenemos, todo lo que no usamos, todo lo que no
sirve, todo lo que no tiene un espacio definido va pa’ fuera.
Sera una
catarsis lo sé, serán días de pleitos y arrebatos, pero no quiero pensar en la tormenta,
prefiero ver más allá y anticiparme al arcoíris que llega después.
Ya les contare
como fué…
No hay comentarios:
Publicar un comentario